ISRAEL sigue con su particular holocausto en Gaza.
07/01/09: Hoy me he topado con dos artículos sobre la agresión sionista a la población civil palestina que me parecen extraordinariamente interesantes e ilustrativos. Lo que en ellos se dice no lo oirás ni leerás en los mass-media tradicionales. La información que a continuación reproduzco la he tomado de la Red VOLTAIRE y espero que su lectura os aporte una nueva visión de este desgraciado conflicto milenario.
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La guerra de Israel en Gaza, Palestina, es financiada por Arabia Saudita (por Thierry Meyssan*)

El ataque israelí contra Gaza, preparado desde hace mucho tiempo, ha sido lanzado en respuesta a las nuevas nominaciones de políticos de la administración Obama. Los cambios geoestratégicos en Washington son desfavorables a las ambiciones expansionistas de Tel-Aviv. Israel busca una manera de forzar la mano a la nueva presidencia de los EEUU e imponerle un hecho consumado. Pero para organizar su operación militar, Israel ha tenido que apoyarse sobre sus nuevos socios militares. Estos son curiosamente las oligarquías de Arabia Saudita y Egipto, que constituyen paradójicamente y en adelante un eje sionista-musulmán. El periodista francés Thierry Meyssan nos revela que Riyad financia las operaciones y otras masacres israelíes de palestinos, mientras que El Cairo organiza los paramilitares.
Desde el sábado 27 de diciembre de 2008, a las 11:30 de la mañana (hora local), las fuerzas armadas de Israel lanzaron una ofensiva contra el territorio palestino conocido como la franja de Gaza. El ataque fue primeramente aéreo para convertirse también, desde el 3 de enero 2009 a las 6:30 de la tarde (hora local), en un ataque terrestre.

Las autoridades israelíes dicen apuntar exclusivamente a las instalaciones del movimiento Hamas y tomar el «máximo» de medidas necesarias y precauciones para evitar la pérdida de vidas entre los civiles.
En la práctica o en la realidad, apuntar «a las instalaciones del Hamas» significa destruir no solamente las instalaciones de ese partido político, sino también los hogares de sus cuadros y, sobre todo, los edificios públicos y oficiales.
En otras palabras, la operación actual tiene como objetivo aniquilar toda forma de administración en la franja de Gaza. El general Dan Harel, jefe adjunto del Estado Mayor precisó: «Esta operación es diferente de las anteriores. Hemos colocado la barra bien arriba y vamos en esa dirección. No solo golpeamos a los terroristas y los lanzacohetes [palestinos] sino el gobierno del Hamas en todo su conjunto. Nuestros objetivos son edificios oficiales, las fuerzas de seguridad, y hacemos responsables al Hamas de todo de lo suceda y no hacemos distinción alguna entre sus diferentes ramas».
Aclaremos que la frase «hacer todo lo posible para evitar la perdida de vidas de civiles» no es más que pura retórica imposible de concretar en la realidad: con alrededor de 3 900 habitantes por kilómetro cuadrado [1], la franja de Gaza es uno de los territorios más densamente poblados del mundo. Resulta materialmente imposible alcanzar los blancos designados sin destruir a la vez los alojamientos civiles aledaños.
Las autoridades israelíes dicen estar actuando en legitima defensa. Según ellas, los lanzamientos de cohetes [palestinos] contre el Estado judío comenzaron nuevamente desde la ruptura unilateral del alto el fuego por el Hamas, el 19 de diciembre de 2008.
Pero resulta que el Hamas no rompió la tregua. Una tregua de seis meses había sido pactada entre Israel y el Hamas, a través de Egipto. Israel se había comprometido a levantar el bloqueo de la franja de Gaza; Egipto se había comprometido a abrir de nuevo el paso de Rafah, puesto fronterizo de su territorio con la franja de Gaza; y el Hamas se había comprometido a poner fin a sus lanzamientos de cohetes contra Israel. Pero Israel y Egipto no cumplieron sus promesas. Hamas puso fin a los lanzamientos de cohetes durante varios meses. Y recomenzó en noviembre a consecuencia de una sangrienta incursión israelí contra su territorio. Después de constatar la duplicidad de sus interlocutores, el Hamas juzgó inútil la renovación de un acuerdo respetado solamente por una de las partes implicadas.

Los lanzamientos de cohetes palestinos contra Israel han tenido lugar desde el año 2001. Cerca de 2 500 lanzamientos han sido contabilizados en 7 años. Han dejado un total de 14 israelíes muertos hasta el inicio de la actual ofensiva israelí. No han dejado sin embargo ninguna víctima desde el fin de la tregua y el último ataque israelí.
La noción de legítima defensa supone, sin embargo, que esta sea proporcional al supuesto ataque que la provoca, lo cual no es el caso. El ejército israelí ha activado unos 60 bombarderos y al menos 20 000 soldados armados hasta los dientes contra unos cuantos miembros de la Resistencia palestina armados de lanzacohetes rudimentarios y grupos de adolescentes que lanzan piedras a los soldados.
Resulta imposible establecer en este momento un estimado de los daños humanos y materiales. Hasta el décimo día de bombardeos israelíes, los hospitales otros servicios de urgencia habían contabilizado 530 muertos [mayormente mujeres, ancianos y niños]. Esa cifra no incluye las victimas fallecidas antes de poder recibir ayuda, cuyos cuerpos son recuperados directamente por los familiares sin pasar por los servicios de salud. Los heridos se cuentan por miles. Debido a la falta de medicamentos, los heridos no podrán recibir la asistencia médica necesaria y quedarán en su mayor parte discapacitados por el resto de sus vidas. En cuanto a los daños materiales, ya son considerables.
La operación comenzó durante la fiesta del Hanukah, un día de sabbat. Recibió la denominación de «Plomo endurecido» en referencia a una canción de Haim Nahman Bialik, que se entona durante los ocho días de Hanukah. Así que Israel, que se autoproclama como el «Estado judío», promueve esta operación militar al rango de causa nacional y religiosa.
La celebración del Hanukah conmemora el milagro del aceite: para agradecer a Dios, los judíos que habían rechazado los ataques de los griegos, encendieron una lámpara de aceite en el templo profanado que querían purificar. La lámpara sólo contenía aceite para un día, pero se mantuvo encendida durante ocho. Al relacionar la actual operación militar con el milagro de la lámpara de aceite, las autoridades israelíes indican a su población que no es impuro de matar palestinos.
La guerra israelí contra los civiles palestinos ha generado protestas en el mundo entero. Las manifestaciones más importantes han tenido lugar en Turquía, donde han salido a las calles 700 000 personas.
En respuesta, el National Information Directorate, nuevo órgano de propaganda vinculado a los servicios del primer ministro [israelí] exhortó a los diferentes líderes israelíes a desarrollar otro argumento [más presentable, destinado a la opinión pública y como cobertura a sus sangrientas fechorías].
La operación «Plomo endurecido» sería así una batalla más en la «guerra mundial al terrorismo» anunciada y declarada por los EEUU [y su tristemente célebre presidente George W. Bush] con el apoyo de Occidente. En definitiva, Estados Unidos considera al Hamas como una organización terrorista, aunque formalmente no lo es a los ojos de la Unión Europea. El gobierno israelí intenta de retomar el tema del «choque de civilizaciones», tan apreciado en el seno de la administración Bush, aunque la administración Obama que debe entrará en funciones el próximo 20 de enero ya ha anunciado claramente su intención de abandonarlo.
Estas elucubraciones retóricas dejan entrever las verdaderas causas de la operación militar israelí, presentes en la naturaleza misma del enfrentamiento y en la peculiar característica de la operación actual.
La lógica del movimiento sionista consiste en apropiarse de la tierra palestina mediante una limpieza étnica o, en su defecto, imponiendo allí un sistema de apartheid.
Los palestinos serán entonces ubicados en reservas, según el modelo de los bantustanes sudafricanos, lo cual se está haciendo ya en Cisjordania de un lado y en la franja de Gaza. Cada 5 o 10 años, se realiza una importante operación militar [israeli] para prevenir cualquier intención de resistencia de parte de la población palestina. Desde este punto de vista, la operación «Plomo endurecido» sólo es una masacre entre tantas, perpetrada por un Estado que goza de total impunidad desde hace 60 años.
El diario israelí Haaretz reveló que el ministro de la Defensa, Ehud Barack, sólo aceptó la tregua de 6 meses para lograr que los combatientes del Hamas salieran a la luz. Y aprovechó ese periodo para localizarlos con el objetivo de aniquilarlos en cuanto se presentara la ocasión [2].
El silencio de la nueva administración USA

Esta operación se produce en pleno periodo de transición de la presidencia estadounidense. Desde septiembre del 2008, los observadores mejor enterados, vaticinaban que Barack Obama llegaría a la Casa Blanca gracias al apoyo de una coalición heteróclita que incluye al complejo ecológico-financiero, el movimiento sionista, los generales descontentos y los partidarios de la Comisión Baker-Hamilton. Yo mismo había anunciado ese resultado desde el mes de mayo.
Pero esa coalición no tiene una posición definida y clara acerca del Medio Oriente. Los generales descontentos y los partidarios de la Comisión Baker-Hamilton consideran, como su principal inspirador, el general Brent Scowcroft, que Estados Unidos ha sobrepasado la capacidad de despliegue de sus fuerzas armadas y que está obligado actualmente a limitar sus objetivos y reponer fuerzas.
Ellos se opusieron a la posibilidad de emprender una guerra contra Irán y han afirmado, por el contrario, la necesidad de obtener la ayuda de Teherán para evitar la debacle en Irak. También deploran los intentos de modificación de las fronteras correspondiente al proyecto del «Gran Medio Oriente» y hacen un llamado a favor de un periodo de estabilidad.
Algunos incluso se pronuncian por la incorporación de Siria e Irán en el bando atlántico [la OTAN] presionando a Israel para que restituya el Golán [territorios sirios ocupados por Israel] y resuelva parcialmente la cuestión palestina. Proponen además que se indemnice a los Estados que otorguen su ciudadanía a los refugiados palestinos e invertir masivamente en los Territorios para hacerlos económicamente viables. Esa perspectiva significa el fin del sueño expansionista de los sionistas, así como el fin de ciertos regímenes árabes que hasta ahora gozaban del apoyo de Washington.
Por su lado, los sionistas estadounidenses que lanzaron a Barack Obama al mundo de la política hace tan sólo 12 años, y a los cuales se han unido los Clinton desde que Hillary se convertió al sionismo cristiano y se incorporó a la Fellowhip Foundation, apoyan la continuación del proyecto de apartheid [en Palestina].
Conforme a la carta de George W. Bush a Ariel Sharon y la conferencia de Anápolis, ellos quieren concluir la transformación de los Territorios en bantustanes. Estados Unidos y sus aliados reconocerían a uno o dos Estados palestinos, pero este o estos Estados no serían soberanos. Tampoco tendrían ejércitos y tanto su política exterior como sus finanzas quedarían bajo control israelí. Si se llegará a erradicar la Resistencia [palestina], dichos Estados se confundirían poco a poco con el paisaje, como las reservas de indios en Estados Unidos.
Inquietos por su futuro común, las delegaciones de Egipto, Israel y Arabia Saudita se reunieron en Egipto en septiembre y octubre de 2008. Según una fuente de la Resistencia, al término de esas negociaciones, se decidió que en caso de evolución desfavorable en Washington, Israel lanzaría una amplia operación militar en Gaza, financiada por Arabia Saudita, mientras que Egipto propiciaría la entrada de paramilitares en Gaza. En el pasado, los gobiernos árabes dejaron a menudo el campo libre a Israel, pero es la primera vez que participan en la planificación de una guerra israelí, conformando así un eje sionista musulmán.
Informados en tiempo real por el jefe de gabinete Rahm Emanuel (quien tiene doble ciudadanía, israelí y estadounidense) sobre la correlación de fuerzas en el seno del equipo de Obama, la troika Israel-Egipto-Arabia Saudita tuvo conocimiento sobre la distribución de las funciones. Los puestos importantes en el Departamento de Estado serán atribuidos a protegidos de Madeleine Albright y Hillary Clinton. Los dos secretarios de Estado adjuntos, James Steinberg y Jacob Lew, son sionistas convencidos. El primero participó en la redacción del discurso de Obama ante el AIPAC.
El Consejo de Seguridad Nacional está en manos de atlantistas inquietos ante la posibilidad que las provocaciones israelíes acaben perturbando el aprovisionamiento energético de Occidente, el general Jones y Tom Donilon. Jones, que tenía a su cargo el seguimiento de la Conferencia de Anápolis, ha expresado varias veces su descontento por la actitud israelí. El puesto de secretario de Defensa se mantiene en manos de Robert Gates, ex adjunto de Scowcroft y miembro de la Comisión Baker-Hamilton. Gates se prepara para despedir a de los colaboradores que había heredado de Donald Rumsfeld de los que no había podido deshacerse anteriormente, como ya hizo con dos maníacos anti-iraníes, el secretario encargado de la Fuerza Aerea, Michael Wynne, y su jefe de Estado Mayor, el general T. Michael Moseley.
En resumen, la troika puede seguir contando con el apoyo diplomático de Estados Unidos, pero no con su ayuda militar masiva.
Egipto, Arabia Saudita y los 10 000 paramilitares árabes con Israel

Esa es la nueva situación en cuanto al Medio Oriente. Por vez primera, una guerra israelí se desarrolla sin financiamiento estadounidense sino de Arabia Saudita. Riyad paga por aplastar al principal movimiento sunnita que no está bajo su control, el Hamas. La dinastía de las Saud sabe que tiene que eliminar toda alternativa sunnita en el Medio Oriente para poder mantenerse en el poder. Por apuesta por el sionismo musulman. Por su parte, Egipto teme una contaminación proveniente de los Hermanos Musulmanes.
Sin embargo, la estrategia militar sigue siendo estadounidense, como lo fue durante la guerra de 2006 contra el Líbano. El objetivo de los bombardeos no es la eliminación de los militantes, lo cual, como señalé anteriormente, no tiene sentido en el medio urbano, sino paralizar la sociedad palestina en su conjunto. Se trata de la aplicación de la teoría de los 5 cínculos, de John A. Warden III.
En definitiva, y seguimos citando al diario israelí Haaretz, Ehud Olmert, Ehud Barack y Tzipi Livni decidieron ir a la guerra desde el 18 de diciembre, o sea el día antes de la expiración de la tregua.
El National Information Directorate organizó un simulacro, el 22 de diciembre, para prever las mentiras que servirían para justificar la masacre. La operación comenzó el 27 de diciembre, para evitar toda interferencia del Papa. Benedicto XVI habló sin embargo, en su mensaje de Noel, de «un horizonte que parece ensombrecerse nuevamente para los israelíes y los palestinos».
Volvamos al teatro de operaciones. La aviación israelí preparó el terreno para una penetración terrestre, que le abre el camino a los paramilitares árabes. Según nuestras informaciones, alrededor de 10 000 hombres están concentrados actualmente cerca de Rafah. Entrenados en Egipto y Jordania, se encuentran bajo las órdenes del ex consejero nacional de seguridad de Mahmud Abbas, el general Mohammed Dahlan (el hombre que organizó el envenenamiento de Yaser Arafat por cuenta de los israelíes, según documentos que se hicieron públicos hace 2 años). Esos hombres están llamados a desempeñar el papel que ya cumplió en Beirut la milicia de Elie Hobeika cuando las tropas de Ariel Sharon rodearon los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila.
Pero la troika sionista no se decide a soltar a sus «perros de guerra» mientras no se defina la situación militar dentro de la franja de Gaza. Desde hace dos años, gran número de miembros de la Resistencia palestina se han ido entrenando conforme a las técnicas de guerra de guerrillas del Hezbollah.
Teóricamente, no disponen del armamento necesario para ese tipo de combate, pero tampoco existe información precisa sobre sus capacidades reales. Una derrota terrestre significaría una catástrofe política para Israel después de la derrota que sufrieron sus fuerzas terrestres en el Líbano, en 2006, y el fracaso de sus instructores en Georgia, en 2008. Siempre existe la posibilidad de retirar rápidamente los blindados israelíes de Gaza, pero no será así para retirar a los paramilitares árabes.
La Unión Europea pidió una tregua humanitaria. Israel respondió que no era necesario ya que no había aparecido una nueva crisis humanitaria desde que comenzaron los bombardeos. Para probar su buena fe, el autoproclamado «Estado judío» permitió la entrada de algunos centenares de camiones con ayuda alimentaria y médica… para 1 400 000 personas.
En cada una de las guerras que Israel ha desatado en violación del derecho internacional se organizó una escenificación previa de carácter diplomático para permitirle ganar tiempo, mientras que Estados Unidos bloqueaba cualquier proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU. En 2006m fue Romano Prodi y la conferencia de Roma. Ahora, es el presidente francés Nicolas Sarkozy quien se encarga de entretener al público. Sarkozy anunció que dedicaría dos días de su precioso tiempo al arreglo de un problema ante el cual todo el mundo ha fracasado desde hace 60 años.
Sin dejar lugar a dudas en cuanto a su parcialidad, Sarkozy recibió primeramente a la ministra israelí de Relaciones Exteriores Tzipi Livni y al líder sunnita saudita-libanés Saad Hariri y se entrevistó telefónicamente con el presidente egipcio OSN Mubarak, con el presidente títere de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas y con el primer ministro israelí Ehud Olmert.
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La invasión de Gaza: «Operación plomo fundido»
Parte de una agenda militar y de inteligencia israelí más amplia (por Michel Chossudovsky*)
Los bombardeos aéreos y la actual invasión de Gaza por fuerzas terrestres de Israel deben ser analizados en un contexto histórico. La operación «Plomo fundido» es una empresa cuidadosamente planificada, que forma parte de una agenda militar y de inteligencia más amplia formulada por primera vez en 2001. “Fuentes en el establishment de la defensa dijeron que el Ministro de Defensa Ehud Barak instruyó a las Fuerzas de Defensa de Israel [ejército israelí] que se prepararan para la operación hace más de seis meses, cuando Israel comenzaba a negociar un acuerdo de cese al fuego con Hamas.” (Barak Ravid, Operation "Cast Lead": Israeli Air Force strike followed months of planning, Haaretz, 27 de diciembre de 2008) .
Israel rompió la tregua el día de las elecciones presidenciales de EE.UU., 4 de noviembre:
“Israel utilizó esa distracción para romper el cese al fuego con Hamas bombardeando la Franja de Gaza. Israel afirmó que esa violación del cese al fuego tuvo lugar para impedir que Hamas excavara túneles hacia territorio israelí.”
“Justo al día siguiente, Israel lanzó un aterrorizador sitio de Gaza, cortando los suministros de alimentos, carburante, medicinas y otras necesidades en el intento de “someter” a los palestinos mientras, al propio tiempo, emprendía incursiones armadas.
“Como respuesta, Hamas y otros en Gaza volvieron a recurrir al disparo de toscos cohetes caseros, generalmente erráticos, hacia Israel. Durante los últimos siete años, esos cohetes han sido responsables por las muertes de 17 israelíes. Durante el mismo período, los ataques de guerra relámpago israelíes han matado a miles de palestinos, provocando protestas en todo el mundo, pero que cayeron en oídos sordos en la ONU.” (Shamus Cooke, The Massacre in Palestine and the Threat of a Wider War, Global Research, diciembre de 2008).
Desastre humanitario planificado

El 8 de diciembre, el Secretario Adjunto de Estado de EE.UU., John Negroponte, estuvo en Tel Aviv para discutir con sus contactos israelíes, incluido Meir Dagan, director del Mossad [servicio de espionaje israelí, N. del T.].
La “Operación plomo fundido” comenzó dos días después de Navidad. Fue combinada con una campaña internacional de Relaciones Públicas cuidadosamente preparada bajo los auspicios del Ministerio de Exteriores de Israel.
Los objetivos militares de Hamas no son la finalidad principal. La “Operación plomo fundido” tiene el propósito, totalmente deliberado, de provocar víctimas civiles.
Lo que encaramos es un “desastre humanitario planificado” en Gaza.
El objetivo a plazo más largo de este plan, tal como ha sido formulado por los responsables políticos israelíes es la expulsión de los palestinos de las tierras palestinas:
“Aterrorizar a la población civil, asegurando la máxima destrucción de propiedades y recursos culturales… La vida diaria de los palestinos debe llegar a ser insoportable: Hay que encerrarlos en ciudades y pueblos, impedir que ejerzan una vida económica normal, separarlos de sitios de trabajo, escuelas y hospitales. Esto alentará la emigración y debilitará la resistencia a futuras expulsiones.”
«Operación venganza justificada»

Se ha llegado a un punto decisivo. La “Operación plomo fundido” forma parte de la operación más amplia militar y de inteligencia iniciada al comienzo del gobierno de Ariel Sharon en 2001. Bajo la “Operación venganza justificada” de Sharon los aviones de guerra F-16 fueron utilizados inicialmente para bombardear ciudades palestinas.
La “Operación venganza justificada” fue presentada en julio de 2001 al gobierno israelí de Ariel Sharon por el jefe de estado mayor del ejército israelí Shaul Mofaz, con el título “La destrucción de la Autoridad Palestina y el desarme de todas las fuerzas armadas.”
“Un plan de contingencia, con el nombre de código “Operación venganza justificada”, fue elaborado en junio pasado [2001] para volver a ocupar toda Cisjordania y posiblemente la Franja de Gaza a un coste probable de “cientos” de bajas israelíes.” (Washington Times, 19 de marzo de 2002).
Según Jane’s ’Foreign Report’ (12 de julio de 2001) el ejército israelí bajo Sharon había actualizado sus planes para un “ataque generalizado para aplastar la autoridad palestina, expulsar al líder Yasir Arafat y matar o detener a su ejército.”
«Justificación del derramamiento de sangre»
La “justificación del derramamiento de sangre” era un componente esencial de la agenda militar y de inteligencia. La matanza de civiles palestinos se justificaba por “motivos humanitarios.” Las operaciones militares israelíes fueron cronometradas cuidadosamente para que coincidieran con ataques suicidas:
El ataque será lanzado, a discreción del gobierno, después de un gran ataque suicida en Israel, causando muchas muertes y heridas, citando el derramamiento de sangre como justificación.
(Tanya Reinhart, “Evil Unleashed, Israel’s move to destroy the Palestinian Authority is a calculated plan, long in the making,” [Mal desencadenado: la acción de Israel para destruir la Autoridad Palestina es un plan calculado, preparado hace tiempo] Global Research, diciembre de 2001, énfasis agregado).
El Plan Dagan
También se refirieron a la “Operación venganza justificada” como “Plan Dagan”, nombrado por el general en retiro Meir Dagan, quien dirige actualmente el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel.
El general de la reserva Meir Dagan fue asesor nacional de seguridad de Sharon durante la campaña electoral de 2000. El plan fue aparentemente preparado antes de la elección de Sharon como primer ministro en febrero de 2001. “Según Alex Fishman en Yediot Aharonot, el Plan Dagan, consistía en la destrucción de la Autoridad Palestina y que se ‘sacara el juego’ a Yasir Arafat.” (Ellis Shulman, "Operation Justified Vengeance": a Secret Plan to Destroy the Palestinian Authority, marzo de 2001):
“Como informara Foreign Report [Jane] y revelara localmente Ma’ariv, el plan de invasión de Israel – supuestamente apodado Venganza Justificada – sería lanzado de inmediato después del próximo atentado suicida con muchas víctimas, duraría cerca de un mes y se espera que resulte en la muerte de cientos de israelíes y miles de palestinos. (Ibíd., énfasis agregado)
El “Plan Dagan” preveía la así llamada “cantonización” de los territorios palestinos que separaría totalmente Cisjordania de Gaza, con “gobiernos” separados en cada uno de los territorios. Según este guión, previsto ya en 2001, Israel:
“negociaría separadamente con fuerzas palestinas dominantes en cada territorio – fuerzas palestinas responsables por la seguridad, la inteligencia, e incluso por el Tanzim Fatah].” El plan se parece por lo tanto de cerca a la idea de “cantonización” de territorios palestinos, propugnado por varios ministros.” Sylvain Cypel, The infamous ’Dagan Plan’ Sharon’s plan for getting rid of Arafat, Le Monde, 17 de diciembre de 2001).
El Plan Dagan estableció continuidad en la agenda militar y de inteligencia. Después de las elecciones de 2000, Meir Dagan obtuvo un papel crucial. “Se convirtió en el ‘intermediario’ de Sharon en temas de seguridad con los enviados especiales del presidente Bush, Zinni y Mitchell.” Subsiguientemente fue nombrado Director del Mossad por el primer ministro Ariel Sharon en agosto de 2002. En el período post-Sharon, siguió siendo jefe del Mossad. Fue reconfirmado en su posición como Director de Inteligencia Israelí por el primer ministro Ehud Olmert en junio de 2008.
Meir Dagan, en coordinación con sus homólogos estadounidenses, ha estado a cargo de varias operaciones de inteligencia militar. Vale la pena señalar que como joven coronel Meir Dagan había trabajado estrechamente con el ministro de defensa Ariel Sharon en los ataques contra asentamientos palestinos en Beirut en 1982. Las incursiones de 2008 y 2009 en Gaza, tienen en muchos aspectos un extraño parecido con la operación militar de 1982.
Es importante considerar una serie de eventos cruciales que condujeron a las matanzas en Gaza bajo la “Operación plomo fundido:”
1. El asesinato en noviembre de 2004 de Yasir Arafat. Este asesinato había sido planificado desde 1996 bajo la “Operación campos de espinas.” Según un documento de octubre de 2000 “preparado por los servicios de seguridad, a pedido del primer ministro de entonces, Ehud Barak, señaló que ‘Arafat, la persona, es una severa amenaza para la seguridad del Estado [de Israel] y el daño que resultará de su desaparición será menor que el daño causado por su existencia.’” (Tanya Reinhart, Evil Unleashed, Israel’s move to destroy the Palestinian Authority is a calculated plan, long in the making, Global Research, diciembre de 2001. Detalles del documento fueron publicados en Ma’ariv, 6 de julio de 2001.).
El asesinato de Arafat fue ordenado en 2003 por el gabinete israelí. Fue aprobado por EE.UU. que vetó una Resolución de Seguridad de Naciones Unidas condenando la decisión del gabinete israelí en 2003. Como reacción a crecientes ataques palestinos, en agosto de 203, el ministro israelí de defensa, Shaul Mofaz, declaró la “guerra en todos los frentes” contra los militantes que juró estaban “marcados para la muerte.”
“A mediados de septiembre, el gobierno de Israel aprobó una ley para librarse de Arafat. El gabinete de Israel para asuntos de seguridad política la declaró “una decisión para remover a Arafat como obstáculo para la paz.” Mofaz amenazó: “escogeremos el camino adecuado y el momento adecuado para matar a Arafat.” El ministro palestino Saeb Erekat dijo a CNN que pensaba que Arafat era el próximo objetivo. CNN preguntó al portavoz de Sharon, Ra’anan Gissan, si el voto significaba la expulsión de Arafat. Gissan aclaró: “No significa eso. El gabinete ha resuelto hoy la remoción de ese obstáculo. El momento, el método, la manera como eso tendrá lugar serán decididos separadamente, y los servicios de seguridad monitorearán la situación y harán la recomendación sobre la acción adecuada.” (Vea Trish Shuh, Road Map for a Decease Plan, www.mehrnews.com 9 de noviembre de 2005)
El asesinato de Arafat formaba parte del Plan Dagan de 2001. Es muy probable que haya sido realizado por los servicios de inteligencia israelíes. Tenía el propósito de destruir la Autoridad Palestina, fomentar divisiones dentro de Fatah así como entre Fatah y Hamas. Madmud Abbas fue instalado como líder de Fatah, con la aprobación de Israel.
2. La remoción, por orden del primer ministro Ariel Sharon en 2005, de todos los asentamientos judíos en Gaza. Una población judía de más de 7.000 fue cambiada de sitio.
“Es mi intención [Sharon] realizar una evacuación – perdón, una reubicación – de asentamientos que nos causan problemas y de sitios que en todo caso conservaremos en un acuerdo final, como los asentamientos de Gaza… Estoy trabajando sobre la base de la presuposición de que en el futuro no habrá judíos en Gaza,” dijo Sharon (CBC, marzo de 2004)
El tema de los asentamientos en Gaza fue presentado como parte del “mapa de ruta para la paz” de Washington. Celebrado por los palestinos como una “victoria”, esa medida no iba dirigida contra los colonos judíos. Todo lo contrario: Formaba parte de la operación clandestina general, que consistía en convertir Gaza en un campo de concentración. Mientras los colonos judíos vivieran dentro de Gaza, no se podía lograr el objetivo de mantener un gran territorio como prisión bloqueada. La implementación de la “Operación plomo fundido” exigía que “no haya judíos en Gaza.”
3. La construcción del infame Muro del Apartheid fue decidida a comienzos del gobierno de Sharon.
4. La próxima fase fue la victoria electoral de Hamas en enero de 2006. Sin Arafat, los arquitectos de la inteligencia militar israelíes sabían que Fatah bajo Mahmud Abbas perdería las elecciones. Formaba parte del guión, que había sido previsto y analizado mucho antes.
Con Hamas a cargo de la Autoridad Palestina, con el pretexto de que Hamas es una organización terrorista, Israel realizaría el proceso de “cantonización” tal como fue formulado en el Plan Dagan. Fatah bajo Mahmud Abbas seguiría formalmente a cargo de Cisjordania. El gobierno de Hamas, debidamente elegido, sería limitado a la Franja de Gaza.
Ataque por tierra
El 3 de enero, tanques e infantería israelíes penetraron en Gaza en una ofensiva terrestre total:
“La operación por tierra fue precedida por varias horas de fuerte fuego de artillería nocturno, incendiando objetivos con llamas que estallaron en el cielo de noche. El fuego de ametralladoras resonaba mientras brillantes balas trazadoras rompían la oscuridad y el estallido de cientos de obuses elevaba provocaba llamaradas. (AP, 3 de enero de 2009)
Fuentes israelíes han señalado que será una operación militar prolongada. “No será fácil y no será breve,” y dijo el ministro de defensa Ehud Barak en una alocución por televisión.
Israel no trata de obligar a Hamas “a cooperar.” Lo que encaramos es la implementación del “Plan Dagan” como fuera inicialmente formulado en 2001, que requería:
“una invasión de territorio controlado por palestinos por unos 30.000 soldados israelíes, con la misión claramente definida de destruir la estructura de la dirigencia palestina y de recolectar armas actualmente en poder de las diversas fuerzas palestinas, y de expulsar o matar a su dirigencia militar. Ellis Shulman, op. Cit., énfasis agregado)
La cuestión más amplia es si Israel, en consulta con Washington, quiere provocar una guerra más amplia.
Una expulsión podría ocurrir en alguna etapa posterior de la invasión por tierra, si los israelíes abrieran las fronteras de Gaza para permitir un éxodo de la población. Ariel Sharon se refirió a la expulsión como “una solución al estilo de 1948”. Para Sharon “sólo es necesario encontrar otro Estado para los palestinos. ‘Jordania es Palestina’ – fue la frase acuñada por Sharon.” (Tanya Reinhart, op. Cit.).
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Leer para creer. ¡Cuan diferente parece todo, cuando abrimos los ojos!.
Hay que estar expectante ya que esta agresión de los sionistas no es, sino el comienzo de algo más gordo que se llama IRÁN. Estos hijos de puta no hace más que sacrificar a gente por todo el mundo para saciar su sed de sangre humana.¡Putos satánicos de mierda!.
Un solidario saludo a todos los blogueros.
Tags: agresion sionista pueblo de palestina muerte civiles inocentes
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